Qué necesitas preparar antes de encargar la web de tu negocio

Qué reunir, qué puedes dejar pendiente y cómo organizar la información antes de empezar.

Por Publicado 10 min de lectura
Materiales e imágenes organizados junto a un portátil en una mesa de trabajo

Antes de encargar una web necesitas explicar qué vendes, a quién atiendes y qué quieres que haga el visitante. Después reúne los servicios, los datos correctos del negocio, las imágenes que puedes utilizar y una persona que apruebe el contenido. No hace falta llegar con los textos terminados ni saber programar, pero sí distinguir información confirmada de decisiones pendientes.

Esta guía sirve para preparar un encargo de una web informativa de empresa. Si necesitas una tienda, un área privada o una conexión con un programa interno, añade esas funciones al alcance desde el principio: no son pequeños detalles del diseño.

Describe el encargo con un resultado comprobable

Empieza con una frase que puedas verificar al terminar: «Una persona que busca una reforma de cocina en nuestra zona debe poder ver qué hacemos y solicitar una primera valoración». Esa frase ayuda más al equipo que una lista de adjetivos como moderna, elegante o impactante. El diseño tendrá que acompañar esa necesidad, con el estilo que corresponda a tu marca.

Apunta también lo que no vendes. Una empresa que reforma viviendas particulares puede no atender locales comerciales, obras estructurales o pequeñas reparaciones. Dejarlo claro evita construir páginas para solicitudes que luego tendrás que rechazar. Incluye la zona real de servicio y las limitaciones de desplazamiento si afectan a la contratación.

Elige una acción principal y una alternativa razonable. Por ejemplo, formulario para describir el proyecto y teléfono para aclarar una duda. Si nadie atiende WhatsApp, no lo añadas por costumbre. El contacto que ofreces debe tener una persona responsable, un horario real y una forma de revisar solicitudes pendientes.

Prepara una ficha sencilla por servicio

No redactes todavía párrafos comerciales perfectos. Responde primero a cinco preguntas: qué incluye el trabajo, para quién sirve, qué queda fuera, cómo comienza y qué necesita aportar el cliente. Si un servicio cambia mucho según el caso, explica de qué depende en lugar de prometer un resultado o un precio cerrado que no puedes sostener.

Separa servicios realmente diferentes. Una empresa de limpieza puede distinguir oficinas y comunidades porque cambian el interlocutor, la frecuencia y las condiciones. No hace falta abrir una página para cada variación mínima. El mapa de páginas se decide después de conocer el contenido, no a partir de rellenar un menú largo.

Una ficha que puedes enviar al equipo
DatoEjemplo ilustrativo
ServicioReforma de cocinas en viviendas
InicioPrimera conversación y visita de valoración
IncluyeTrabajos acordados en el presupuesto de cada obra
PendienteConfirmar si también se suministran electrodomésticos

Marca las dudas con claridad. Un «pendiente de confirmar» en tu documento de trabajo es mejor que una frase inventada que se publique accidentalmente. Pide al equipo que resuelva esas dudas contigo antes de cerrar los textos.

Distingue los datos públicos de los datos de gestión

Reúne el nombre comercial, la identidad del titular, la dirección que corresponda mostrar, los canales de contacto y los horarios. No siempre coincide el domicilio de facturación con un local abierto al público. Si trabajas a domicilio, explica tu área de atención sin presentar una oficina administrativa como establecimiento visitable.

Indica qué correo se mostrará en la web y cuál debe recibir los avisos internos, si tu servicio los incluye. Pueden ser distintos. Una dirección pública de contacto no debe confundirse con el correo que utilizas para aprobar diseños o recuperar el acceso al panel. Comprueba también que el teléfono se escribe y se marca correctamente desde un móvil.

Los datos de identificación y los textos de privacidad tienen que corresponder a tu actividad y a las herramientas que se instalen. No copies los de otra empresa cambiando su nombre. Prepara las preguntas para la revisión legal y comunica si habrá analítica, mapas, vídeos externos o reservas. La guía de cookies de la AEPD permite revisar las implicaciones de esas herramientas.

Tu web, con un equipo que la cuida

Enséñanos una referencia, revisa tu prediseño y decide si quieres que preparemos tu web definitiva.

Ver cómo quedaría mi web Consultar planes y condiciones

Entrega imágenes con contexto y permisos

Organiza las fotografías por servicio o proyecto, conservando los archivos de mejor calidad disponibles. Una captura reenviada varias veces puede servir para identificar la imagen, pero conviene localizar el original para prepararla correctamente. El equipo podrá generar versiones ligeras adaptadas a la pantalla sin destruir el material de partida.

Acompaña cada grupo con una nota: qué muestra, dónde puede utilizarse y qué datos no deben hacerse públicos. En una obra pueden aparecer matrículas, direcciones o personas. Tener una fotografía no equivale a tener permiso para publicar todo lo que contiene. Revisa la autorización y el encuadre antes de convertirla en portada.

Si no tienes fotos, separa las que necesitas conseguir de las que podrían ser ilustrativas. Los recursos de archivo o generados pueden ayudar a explicar un servicio, pero no deben presentarse como tu equipo, tus instalaciones o tus trabajos reales. Para un caso práctico, una descripción honesta del proceso es preferible a inventar una obra terminada.

Entrega también el logotipo y sus variantes si existen. Explica cuál se usa sobre fondo claro y oscuro y si tienes colores corporativos definidos. Si solo conservas una imagen pequeña, indícalo; no hace falta improvisar una identidad nueva para ocultar que falta un archivo.

Explica qué te gusta de las webs de referencia

Una referencia visual resulta útil cuando dices qué parte te interesa: la jerarquía de los títulos, el orden de los servicios, el tamaño de las fotografías o la navegación móvil. «Quiero algo así» deja demasiado espacio para interpretaciones. Añade dos o tres observaciones concretas y señala también lo que no encaja con tu negocio.

La referencia orienta el diseño; no convierte los textos, marcas o fotografías ajenos en material disponible. Tu web necesita información propia y recursos que puedas utilizar. Si una animación o herramienta concreta es importante, pide que se revise su viabilidad y su alcance antes de darla por incluida.

Comprueba la referencia desde el teléfono y guarda la URL correcta. Si exige acceso, bloquea la navegación o ya no está disponible, el equipo necesita saberlo. No debería construir una interpretación imaginaria y presentarla como si hubiera revisado esa página.

Cuatro materiales de partida: objetivo del negocio, servicios y zona, fotos y permisos, y contacto atendido

Prepara los accesos sin compartir contraseñas por documentos

Si ya tienes dominio, correo o web, apunta quién los administra y cuándo se renuevan. Averigua a nombre de quién figura el dominio antes de iniciar una migración. No cambies servidores DNS ni canceles el alojamiento antiguo hasta que exista un plan para conservar la web y el correo que necesites.

El documento de contenidos no es el lugar para pegar contraseñas. Solicita un canal de configuración adecuado y, cuando sea posible, accesos limitados o temporales para la tarea. Al finalizar, revisa qué permisos siguen siendo necesarios y quién conserva la administración.

Haz un inventario de lo que debe continuar funcionando: buzones, formularios, documentos descargables, páginas que reciben visitas y enlaces usados en tarjetas o campañas. Un rediseño visual puede ser sencillo y, aun así, requerir una migración cuidadosa si existen servicios activos.

Acuerda quién revisa y cómo se cierra cada fase

Elige una persona que reúna los comentarios de tu empresa. Puede consultar a varias personas, pero conviene entregar una lista consolidada. Si una persona pide ocultar precios y otra exige mostrarlos, el equipo necesita una decisión del negocio, no dos instrucciones incompatibles.

Divide la revisión en contenido, diseño y funcionamiento. Primero confirma que servicios y datos son correctos; después revisa cómo se presentan; por último comprueba enlaces, móvil y recorrido de contacto. Esto evita rehacer una sección entera por un dato básico que podía haberse validado antes.

Pide que cada incidencia incluya página, elemento y cambio esperado. «En servicios, sustituir esta foto por la de cocina terminada» es una petición que puede ejecutarse. «No me convence» necesita una conversación adicional. Con Clara puedes preparar un prediseño y utilizarlo como punto de partida; los canales y el acompañamiento dependen del plan elegido.

Una carpeta ordenada puede ahorrar intercambios: crea apartados para identidad, servicios, fotografías y datos. Pon nombres que permitan reconocer el contenido y conserva un documento con las decisiones pendientes. No hace falta enviar todo lo que existe en la empresa. Selecciona lo pertinente para esta primera versión y señala dónde está el original de cada archivo. Si cambias una respuesta después de enviarla, identifica qué sustituye a qué para que el equipo no incorpore por error la versión anterior.

Antes de aceptar, revisa también el alcance de las modificaciones posteriores. La personalización inicial y los cambios mensuales son fases distintas. Consulta los planes y condiciones vigentes para saber qué incluye tu modalidad, sin suponer que toda ampliación futura está cubierta.

Dudas al preparar el contenido

¿Tengo que escribir todos los textos antes de empezar?

No. Puedes aportar respuestas, notas y documentos existentes para que el equipo prepare una redacción ordenada. Lo imprescindible es que alguien del negocio revise su exactitud. Nadie debería inventar tus servicios, tus certificaciones o tus condiciones por falta de información.

¿Qué hago si todavía no tengo fotografías?

Indica qué puedes conseguir y qué necesitará un recurso ilustrativo. Planifica las fotos de equipo y trabajos con sus permisos. No retrases la conversación inicial por no tener una sesión profesional, pero tampoco aceptes que imágenes de recurso se presenten como pruebas de tu actividad.

¿Puedo preparar una primera versión pequeña?

Sí. Define qué debe poder hacerse desde el lanzamiento y qué se incorporará después. Una web breve con información aprobada y contacto comprobado es una base más útil que muchas páginas incompletas. Cada ampliación debe conservar una estructura clara y tener un responsable de mantenerla.

Referencias para revisar el encargo

Esta propuesta de documento es una herramienta editorial de preparación, no un formulario obligatorio. Para profundizar en sus aspectos técnicos y de privacidad consulta la guía inicial de SEO de Google, el tutorial de formularios de W3C y la guía de cookies citada. Conserva una versión final del material aprobado para que el equipo sepa sobre qué información trabajar.

Tu próxima web puede empezar aquí

Enséñanos una referencia, revisa tu prediseño y decide si quieres que preparemos tu web definitiva.

Ver cómo quedaría mi web Consultar planes y condiciones
Comprobaciones de la guía: qué necesitas preparar antes de encargar la web de tu negocio